La fotografía que cambió la ciencia para descubrir lo que el ojo no podía ver

fotografía cambió la ciencia

Durante siglos, estudiar la naturaleza dependía de lo que el ser humano podía percibir con sus ojos. Los científicos dibujaban plantas, animales, células y estrellas para dejar constancia de sus descubrimientos. Esto tenía una limitación, pues dependía de la capacidad de observación y representación de la persona.

La fotografía cambió la ciencia, ya que permitía registrar fenómenos demasiado rápidos, pequeños, lejanos o incluso invisibles para nuestros ojos.

 

La fotografía que cambió la ciencia

1.- La cámara que registró el cielo

Uno de los campos que más aprovechó las posibilidades que brindaba la fotografía fue el de la astronomía.

En el siglo XIX, los astrónomos empezaron a utilizar placas fotográficas para conservar información que el ojo solo podía observar durante unos segundos. Además, las placas podían analizarse y compararse posteriormente.

Esto abrió nuevas posibilidades:

  • Registrar estrellas demasiado débiles para verlas directamente
  • Comparar el cielo en distintos momentos
  • Detectar cambios en determinados objetos
  • Medir posiciones y movimientos con mayor precisión
  • Crear catálogos fotográficos del cielo

En resumen: la fotografía permitió convertir el cielo en un archivo accesible.

 

2.- Fotografía y movimiento

La fotografía cambió la ciencia de muchas maneras. Una de ellas fue la posibilidad de estudiar el movimiento.

En el siglo XIX, el fotógrafo e investigador británico Eadweard Muybridge realizó una de las series de imágenes científicas más famosas de la historia:

  • En 1875 fotografió un caballo de carreras.
  • Utilizó varias cámaras colocadas a lo largo de la pista.
  • Las imágenes demostraron que, durante una determinada fase del galope, las cuatro patas del caballo se separaban simultáneamente del suelo. Algo que el ojo humano no podía captar.

Pero Muybridge no se limitó a los caballos. Sus investigaciones registraron personas y animales caminando, corriendo, saltando o realizando diferentes acciones.

La fotografía se convirtió entonces en una especie de herramienta para parar el tiempo y estudiarlo.

 

3.- Étienne-Jules Marey llevó la idea todavía más lejos

Unos años después, este científico francés desarrolló técnicas para registrar distintas fases de un movimiento en una misma placa. Es lo que conocemos como cronofotografía, que permitía estudiar el desplazamiento del cuerpo humano y de otros animales con una precisión imposible de conseguir simplemente observando.

Marey utilizó esta técnica para estudiar:

  • La locomoción
  • El movimiento de las aves
  • La marcha humana
  • La mecánica del cuerpo

Sus investigaciones fueron muy importantes tanto para fisiología como para el desarrollo posterior del cine.

 

Captar lo que era demasiado pequeño para verlo

La fotografía también transformó la microscopía. La combinación de microscopios y cámaras permitió conservar imágenes de estructuras que no podían verse sin estos aparatos y compararlas posteriormente.

Las células, los tejidos y los microorganismos podían mantenerse en documentos que otros investigadores podían estudiar. Esto fue importantísimo para la medicina, la biología y la histología.

La fotografía contribuyó a que un investigador o investigadora pudiera obtener una imagen que otros y otras pudieran analizar sin tener que encontrarse delante del mismo microscopio.

 

Las primeras imágenes médicas

La fotografía cambió la ciencia y otra de sus grandes aportaciones fue la de la medicina, documentando enfermedades y características físicas de los pacientes.

Uno de los pioneros fue Hugh Welch Diamond, médico y fotógrafo británico que utilizó la fotografía en el estudio de pacientes psiquiátricos. 

Más adelante, las técnicas fotográficas se incorporaron a distintas áreas de la medicina, convirtiéndose en una herramienta imprescindible para observar el interior del organismo: radiografías, endoscopias, fotografía microscópica o la resonancia magnética ampliaron lo que los médicos podían observar.

Aunque muchas de estas tecnologías ya no utilizan una cámara fotográfica convencional, todas se basan en obtener una imagen de algo que el ojo no puede ver directamente.

 

La fotografía también hizo visible el movimiento

Como te contábamos anteriormente, la fotografía permite registrar aquello que ocurre en fracciones de segundo.

Con la fotografía de alta velocidad podemos estudiar, por ejemplo:

  • La propagación de una onda
  • El movimiento de las alas de un insecto
  • Cómo se rompen los materiales
  • Explosiones y reacciones
  • El comportamiento de proyectiles y objetos en movimiento

En estos casos, la fotografía se utiliza para dividir en instantes observables un fenómeno que sucede demasiado rápido.

 

De las placas fotográfica de las imágenes digitales

La fotografía cambió la ciencia, pero también la ciencia cambió la fotografía. Desde aquellas primeras placas de vidrio hasta ahora, la evolución ha sido muy significativa.

Hoy, investigadores e investigadoras utilizan cámaras digitales muy sensibles, microscopios electrónicos, telescopios espaciales y sensores que pueden registrar fenómenos en distintas longitudes de onda.

Pero el objetivo sigue siendo el mismo: registrar lo que sucede en la naturaleza para poder conservarlo, estudiarlo y compartirlo. Por eso ha sido tan importante a lo largo de la historia: porque precisamente ese registro fue el que permitió algunos descubrimientos.

La fotografía hizo visible lo invisible y detuvo lo que no podíamos observar a simple vista. Puede que esa sea su mayor aportación a la ciencia: dejarnos descubrir aspectos que, sin ella, probablemente nunca habríamos podido ver.