Percepción visual: ¿cómo sabe el cerebro qué estamos viendo si los ojos solo captan luz?

percepción visual

Cuando miramos un paisaje o a una persona, tenemos la sensación de estar viendo directamente lo que tenemos delante. Sin embargo, nuestros ojos solo captan la luz y la transforman en señales que el cerebro debe procesar e interpretar. Los ojos no funcionan como una cámara que envía una foto al cerebro, sino que ocurre el fenómeno de percepción visual.

 

¿Qué es la percepción visual?

Es el conjunto de procesos por el cual el cerebro convierte las señales en una experiencia visual con colores, formas, movimiento, profundidad…

Esto significa que lo que vemos no depende solo de nuestros ojos, depende también de cómo funciona nuestro cerebro y de la información que utiliza para interpretar lo que está recibiendo.

 

Todo comienza con la llegada de luz al ojo

Para ver necesitamos luz. Cuando esta se refleja en los objetos del entorno, entra en el ojo a través de la córnea y la pupila y atraviesa el cristalino, que ayuda a enfocar la imagen sobre la retina.

En este proceso intervienen distintas estructuras:

  • Córnea y cristalino: ayudan a dirigir y enfocar la luz.
  • Retina: recibe la luz y unas células especializadas detectan las distintas características.
  • Bastones: captan información cuando hay poca luz.
  • Conos: intervienen en la visión del color y la percepción de los detalles.
  • Nervio óptico: transporta hacia el cerebro las señales generadas en la retina.
  • Córtex visual: procesa una parte fundamental de la información.

 

¿Qué hace el cerebro con la información que recibe de los ojos?

Una vez que la información llega al cerebro, se analiza en distintas regiones del mismo. Esto es la percepción visual.

El sistema visual identifica:

  • Siluetas y formas
  • Colores
  • Movimiento
  • Distancia y profundidad
  • Relación entre los diferentes elementos de una escena

Con todo ello, el cerebro reconoce lo que estamos viendo. Por eso podemos identificar rápidamente una mesa, un coche o una persona sin tener que analizar conscientemente cada una de sus características.

 

El cerebro no recibe una imagen completa

Como te decíamos, los ojos no funcionan como una cámara que hace una foto y la envía al cerebro. Este trabaja con información limitada.

Por ejemplo, cuando no vemos un objeto completo, normalmente podemos reconocerlo igual. Esto ocurre porque el cerebro relaciona las partes visibles con patrones que ya conoce para completar la información.

Esto también ocurre cuando:

  • Hay poca luz
  • El objeto está demasiado lejos
  • Hay ruido visual
  • La imagen es ambigua

En lugar de esperar a disponer de todos los datos, el cerebro hace una interpretación con la información de la que dispone.

 

¿Por qué vemos ilusiones ópticas?

Una ilusión óptica no significa que nuestros ojos estén dañados o  engañándonos. Es una consecuencia del funcionamiento de nuestra percepción visual.

La distorsión está en la interpretación que el cerebro hace de las señales que recibe. Como ya sabes, utiliza pistas para interpretar el entorno. En determinadas imágenes, esas pistas entran en conflicto o llevan a una interpretación que no coincide con las características físicas del estímulo.

 

¿Cómo calcula el cerebro la profundidad?

Para movernos por el mundo necesitamos saber qué tenemos delante y a qué distancia se encuentra.

Una parte muy importante de la información procede de la visión binocular. Como los dos ojos observan el mundo desde posiciones ligeramente distintas, cada uno recibe una imagen con pequeñas diferencias. El cerebro compara ambas y utiliza esa disparidad para obtener información sobre la profundidad.

Pero no solo se basa en tener dos ojos, sino en las pistas presentes en una sola imagen, como:

  • Tamaño aparente de los objetos
  • Superposición de los elementos
  • Sombras
  • Perspectiva
  • Convergencia de líneas a distancia
  • Cambios de tamaño cuando un objeto se acerca o aleja

Gracias a la combinación de estas señales podemos calcular distancias y movernos por espacios tridimensionales a partir de información que, en la retina, está representada en una superficie prácticamente bidimensional.

Haz la prueba: intenta coger un objeto cerrando un ojo y luego el otro. Notarás que el cerebro debe estimar dónde está, a qué distancia y cómo coordinar esa información con el movimiento de la mano.

 

¿Qué ocurre cuando una persona no reconoce lo que está viendo?

La percepción visual puede cambiar con algunos trastornos en los que los ojos pueden captar información correctamente, pero el cerebro tiene dificultades para reconocerla o interpretarla.

Esto es lo que se conoce como agnosia visual: una persona ve un objeto, pero no puede identificarlo. También existen alteraciones que afectan a aspectos concretos de la percepción como el color o el movimiento.

La percepción visual es mucho más que captar imágenes con los ojos. Nos demuestra que ver y reconocer no es exactamente lo mismo y que nuestra visión depende de la compleja actividad del cerebro.