Hay creencias que llevamos toda la vida dando por ciertas sin habernos parado a comprobar si realmente lo son. Una de ellas tiene como protagonista a un pequeño habitante de las playas y los fondos marinos: el cangrejo.
Seguro que alguna vez has escuchado que estos crustáceos caminan hacia atrás o incluso has utilizado la expresión «ir como los cangrejos» para referirte a alguien que retrocede en lugar de avanzar.
Sin embargo, la realidad es bastante diferente. Aunque la imagen del cangrejo reculando está muy extendida en el imaginario popular, lo cierto es que la mayoría de los cangrejos no caminan hacia atrás, sino que se desplazan principalmente de lado. Y no se trata de una simple curiosidad: detrás de esta peculiar forma de caminar hay razones anatómicas y evolutivas que hoy te contamos en Eolia.
Entonces, ¿los cangrejos no caminan hacia atrás?
La respuesta corta es no. O, al menos, de manera genérica y como forma habitual de desplazamiento, los cangrejos no caminan hacia atrás.
La mayoría de los cangrejos, especialmente los pertenecientes al grupo de los braquiuros, caminan de lado, moviéndose hacia la derecha o hacia la izquierda sin necesidad de orientar la parte delantera de su cuerpo en la dirección en la que avanzan.
Eso no significa que sean incapaces de desplazarse hacia delante o hacia atrás. Algunas especies pueden hacerlo y otras incluso caminan preferentemente hacia delante. Un estudio publicado en 2026 en la revista científica eLife analizó el movimiento de 50 especies de cangrejos, 35 de las cuales se desplazaban mayoritariamente de forma lateral y 15 se movían principalmente hacia delante.
Por tanto, aunque caminar de lado es el comportamiento más característico de los cangrejos verdaderos, no todos se desplazan exactamente de la misma manera. Como ocurre con muchos otros animales, existen diferencias entre especies.
¿A qué se debe esa creencia tan extendida?
Si los cangrejos caminan de lado, ¿por qué tanta gente cree que lo hacen hacia atrás? La explicación más probable está en cómo interpretamos sus movimientos a simple vista.
Cuando observamos un cangrejo desplazándose rápidamente por la arena, las rocas o la orilla, sus patas se mueven de una forma que puede resultar poco intuitiva. Como el animal no avanza con la parte delantera del cuerpo orientada hacia la dirección de su desplazamiento, podemos interpretar erróneamente que está retrocediendo.
Además, su cuerpo ancho y relativamente corto, junto con la posición de sus patas, contribuye a que su forma de caminar resulte peculiar si la comparamos con la de animales que se desplazan habitualmente hacia delante.
La repetición de esta idea en conversaciones, dibujos, películas, historias y expresiones populares ha terminado por convertirla en una creencia muy arraigada. Sin embargo, que una afirmación se repita durante años no significa que describa correctamente lo que ocurre en la naturaleza. Y en este caso está demostrado que los cangrejos no caminan hacia atrás, como acabamos de explicarte.
¿Y por qué caminan de lado?
La clave está en su anatomía y en la manera en que coordinan las patas. En muchos cangrejos, la estructura de las articulaciones y la orientación de sus extremidades favorecen el movimiento lateral. Su sistema locomotor está adaptado para que las patas delanteras y traseras de cada lado desempeñen funciones coordinadas mientras el animal avanza de costado.
Esta forma de desplazamiento también puede ofrecer ventajas prácticas. Moverse lateralmente permite cambiar de dirección con rapidez y escapar de posibles depredadores sin tener que girar todo el cuerpo antes de iniciar la huida. En un entorno lleno de rocas, grietas y escondites, esa agilidad puede resultar especialmente útil.
No obstante, conviene evitar una explicación demasiado simple: los científicos no consideran que exista una única razón que explique por sí sola este comportamiento. La evolución de la locomoción de los cangrejos es un proceso complejo en el que intervienen la anatomía, el control nervioso y las condiciones ecológicas.
Conclusión: los cangrejos aún guardan sorpresas
La próxima vez que veas un cangrejo desplazándose por la playa, fíjate bien en su trayectoria. Lo más probable es que descubras que no está retrocediendo, sino avanzando de lado con una coordinación extraordinaria.
Y aquí viene otra curiosidad: caminar lateralmente no es una característica universal de todos los crustáceos con aspecto de cangrejo. Algunos grupos emparentados han desarrollado otras formas de locomoción, como caminar hacia delante o incluso hacia atrás.
Así que ya puedes desterrar una de esas ideas que parecen indiscutibles hasta que alguien las examina de cerca. Los cangrejos no caminan hacia atrás y esto, en vez de quitarles cierta excentricidad, se la concede porque su manera de avanzar de lado ya es, por sí misma, una pequeña maravilla de la evolución animal.
